· 

SEMANA DE FORMACIÓN INTERFEDERAL

La primera semana de julio, dos hermanas de nuestra Comunidad, sor Ernestina y sor Klára, participamos en un curso intensivo de formación para las monjas benedictinas de toda España. Nos reunimos 22 monjas de 13 comunidades en el Monasterio de San Salvador en Palacios de Benaver (Burgos), uno de los más antiguos en España. Es un sitio precioso, lleno de paz, con un jardín espléndido para poder pasear, estudiar, charlar; las hermanas nos acogieron con todo esmero y cariño, y además estuvimos toda la semana bajo la mirada amorosa del "Cristo de los ojos grandes", una talla románica de tamaño natural que se venera en la iglesia.

 

El curso, impartido por Eduardo Zamarro Méndez, quiso acercarnos más a los autores y textos de los padres cistercienses (san Bernardo de Claraval, san Elredo de Rieval, beato Guerrico de Igny, etc.), ya que nos encontramos con ellos en la Liturgia de las Horas.

 

Eduardo, además de tener muchos conocimientos en la materia, es un hombre creativo y dinámico , así que tuvimos unas clases muy interesantes y participativas. Nos invitaba a conectar las ideas de los padres con nuestras propias vivencias, a reflexionar sobre nuestro "hoy" personal y comunitario, a cuestionarnos...

 

El miércoles por la tarde fuimos de excursión a Burgos. Visitamos la iglesia del Monasterio de las Huelgas y la Catedral, y después compartimos el rezo de vísperas y una merienda-cena con los monjes trapenses de Cardeña: fue una tarde de arte, belleza y fraternidad, ¡muy bonita!

 

Yo personalmente disfruté esos días en Palacios muchísimo, no solamente por adquirir nuevos conocimientos sobre los autores cistercienses, sino sobre todo por poder conocer a las hermanas de otros monasterios, compartir con ellas cómo vivimos en las diferentes comunidades, nuestras alegrías y dificultades. Hubo un ambiente de fraternidad, de cercanía y de verdadera alegría.

Todas volvimos a nuestras casas con ilusión de seguir encontrándonos y afianzando los lazos de amistad y comunión.

(sor Klára)  


Para empezar cada día en el curso rezamos esta oración de santa Gertrudis:

Jesús, me ofrezco a ti,

el único de mi corazón,

para vivir solo para ti,

porque no he encontrado nada más dulce,

nada he juzgado más útil

que unirme íntimamente contigo,

amor mío.


Escribir comentario

Comentarios: 0