· 

LA VIDA DE SAN BENITO: ¡TE SORPRENDERÁ! TE LA CUENTO CADA SEMANA

La vida de San Benito está relatada en el “libro de los Diálogos”, obra de San Gregorio Magno en el siglo VI, unos 50 años después de su muerte.

Es un gran tratado de psicología. Nos muestra sucesos maravillosos realizados por Benito pero en los que podemos captar mucho de humanidad y  de enseñanza espiritual.

Transcendiendo los hechos narrados, descubrimos un mensaje para el hombre de todos los tiempos. Por eso cada episodio sigue estando abierto a todos los enriquecimientos personales que haga el lector.

Es un libro que todo él rezuma alegría. Este el objetivo de San Gregorio al escribirlo: mostrarnos que la fuente de la verdadera felicidad es la vida con Dios como fue la de Benito un hombre que no antepuso nada al amor de Cristo.

 

Cada semana, sor Ernestina nos comentará un episodio de la vida de San Benito y nos ayudará a descubrir en qué nos puede ser útil para el conocimiento de nosotros mismos.


San Gregorio Magno está viendo la decadencia de Roma y ve que hay un deterioro grande, no sólo por la invasión de los bárbaros, pobreza, destrucción, sino sobre todo una decadencia espiritual. Dicen los entendidos que nuestra sociedad actual se asemeja mucho a aquélla, la de la decadencia del Imperio romano. San Gregorio quiere proponer a los cristianos el modelo de los grandes santos. Entre ellos escoge también a San Benito y relata su vida en el segundo libro de los Diálogos.

San Benito nació en 480 en Nursia, Italia. Era de familia rica, posiblemente de la nobleza. Lo envían a estudiar a Roma, acompañado de una criada. Empieza a estudiar retórica, historia... Dice San Gregorio que Benito era un niño de una madurez extraordinaria que llamaba atención para su escasa edad. Benito se da cuenta que muchos en Roma se están perdiendo por este afán de saber y entonces él abandona los estudios y se va con su nodriza (con 17 – 18 años) a una zona llamada Affile a una comunidad de monjes. Tiene miedo a caer en el precipicio de lo que veía en sus compañeros.

 

Continuaremos la semana que viene.

"Hubo un varón de vida venerable, bendito por gracia y por nombre Benito, dotado desde su más tierna infancia de una cordura de anciano".

"Retiróse, pues, ignorante a sabiendas y sabiamente indocto".


Escribir comentario

Comentarios: 0