CÓMO MEJORAR LA CONVIVENCIA CUANDO LA EDAD O LA ENFERMEDAD SON OBSTÁCULO

CÓMO MEJORAR LA CONVIVENCIA CUANDO LA EDAD

 O LA ENFERMEDAD SON OBSTÁCULO

 

         El Instituto Humanitate una de las tres vertientes en las que desarrolla su actividad de formación y ayuda a la sociedad es la destinada a religiosas, religiosos, sacerdotes y personas de vida consagrada de diferentes comunidades y congregaciones.

            Aquí, en el Monasterio de Benedictinas de León (Carbajalas), el día catorce de mayo, se reunieron veinticinco personas interesadas en gestionar anomalías de convivencia originadas por los cambios psicológicos en la ancianidad, el cansancio físico o experiencias acumuladas a lo largo de la vida.

             Dirigió este interesante y práctico trabajo de reconocimiento y aceptación de las oscuridades que aparecen en esta etapa de la vida, María Teresa Lancis, Licenciada en Psicología por la Universidad Pontificia de Comillas y geriatra, con experiencia de acompañamiento psicológico, desde hace varios años, en distintas Congregaciones Religiosas. Comenta: “La vida nos pide llevar a cabo la vocación” en una doble situación anímica; Crisis -considerada como “oportunidad”- ser creativos, por ejemplo y la actitud de “ansiedad”, productora de agobio, desequilibrio emocional... Concluye: “Aprender a vivir con esas dos tensiones”.

¿Cómo conseguir el bienestar total.

     La profesora Lancis presentó una larga enumeración de posibilidades: Ganas de vivir, buscar solución a los problemas, mantener alta la propia estima, cultivar pensamientos positivos, sentirnos útiles, seguir activos, buscar personas y actividades que nos agraden, defender la autonomía en todas las edades, etc.

     Orientó su disertación y diálogo hacia las enfermedades de la mente. “En España hay un millón de enfermos mentales” Y lo repite. Se silencia este nombre por temor de ser catalogados como dementes. Insistió mucho en que cada paciente tenga su diagnóstico, y que se le ayude a ponerlo en práctica.

            Trató ampliamente de las situaciones de neurosis y psicosis. Dio a la primera un carácter general (todos estamos afectados, al menos en un “puntito”). Recomienda “contacto con la realidad objetiva”. En la psicosis el paciente carece de conciencia de enfermedad. Oscila entre euforia y depresión. Pérdida de conciencia... Consecuencias: ¡hasta 3.200 suicidios al año!

            Actitudes que ayudan a superar estos trastornos: Ser acompañados por personas que transmitan serenidad. Estar pendientes de las personas necesitadas de ayuda. Escuchar activamente, establecer diálogo...

             Trató del envejecimiento que se produce ya desde que se comienza a vivir. “Atención a los cambios psicológicos que van apareciendo, a los cambios cognitivos del pensamiento, los emocionales, desgaste del organismo” ... No es aceptable esta igualdad que se cree, son conceptos diferentes: Edad=vejez: La edad trae consigo: Organismo desgastado o agentes que dificultan la realización de la persona. La vejez es consecuencia de trastornos por enfermedad, carencia de entusiasmo, flojedad e incapacidad emotiva, etc.

A estas cotas alcanzadas en la vida se añaden las pérdidas de personas amadas, lugares, poderes... La pérdida supone ya un proceso de despedida. Conviene hacer duelo, cuando se produzca, y no acumular duelo sobre duelo...

            La profesora añadió al apartado de las pérdidas: Cambios en la personalidad, de atributos personales; introversión (nos encerramos); conformismo, pereza para hacer comunidad (sociabilidad), se hacen cosas sin pensar; aparece la frustración y la rigidez en las personas, sin pensar que todo va cambiando, etc.

            Habilidades que mejoran la convivencia:

                         a) Aceptar a la otra persona como es, incondicionalmente. A esto lo llamó experiencia “cumbre”, aceptar sin repulsa, tal como es.

                   b) Coherencia: eso que pienso y siento están en la misma línea y lo hago. Genera confianza. (Tiene su dificultad).

                       c) Empatía. Ponerse en lugar del otro, sintonizo. Entender al otro desde mi lugar.                                                                    d)Transmitir seguridad. Generar confianza. Evitar juicios de valor.

                        e) Asertividad: Darle la razón, sin menoscabar los derechos de los otros.

             Los asistentes al curso aprobaron con sus aplausos las orientaciones recibidas y felicitaron a María Teresa Lancis por sus palabras de sabiduría corroboradas por la propia experiencia.

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