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LA REESTRUCTURACIÓN PERSONAL PARA EL CAMBIO

 

 

LA REESTRUCTURACIÓN PERSONAL PARA EL CAMBIO

 

La ponente Vicky Irigaray Bergara nos adelanta que la reflexión de estos días quiere ser una ayuda para mirarnos por dentro personalmente, pero para que redunde en la comunidad. Nuestra vida no se entiende sin comunidad. La comunidad es una seña de identidad. Ser benedictina sin fraternidad no es posible. Ser creyente sin hermandad no es posible

Objetivo: reflexionar y tomar conciencia del potencial que cada una llevamos dentro. Pensamos que porque nos hacemos mayores ya no es necesario. El ser mayor no se improvisa. Según hayamos ido caminando, tendremos más facilidad o más dificultad. El cómo vivimos, el desde quién vivimos es responsabilidad mía. No de la abadesa. Soy yo la que me toca decidir cómo vivir lo que me toca. En nosotras está el cómo vivir desde el quién vivir.

El haber sido llamadas no basta; si no colaboramos…

Un pecado como creyentes, es que nos hemos acostumbrado a ser creyentes, a ser benedictinas. Nos hemos acostumbrado al Dios que tenemos. Y el Dios que tenemos no es normal, es una locura. 

En los cursos intento llamar al desacostumbramiento, a despertar a la llamada…. Para tomar conciencia de cuál es la llamada que hemos recibido.

Nos detenemos en lo que nos pasa: estoy cansada, no puedo con… Tenemos que mirar no a lo que nos pasa, sino al que nos traspasa. Y todo cambia y se nota: en la manera de hablar, en la manera de cuidarnos… Lo que me pasa es pura anécdota, lo que me pasa no es importante. Lo importante es quién me traspasa en eso que me pasa. Pero me tengo que dejar traspasar y eso supondrá… Tomar conciencia del potencial que llevamos dentro, nuestras capacidades; no nuestras dificultades. Todas se han de poner en marcha porque todas son necesarias para alcanzar la plenitud humana y además serán cauce de fraternidad.

 

No estamos llamadas a vivir juntas, sino a vivir como hermanas. Ojalá nos despierten estos días para darnos cuenta de lo que tenemos entre manos. Para ello hace falta vivir lo ordinario como extraordinario. Esto no se improvisa. Cada una desde donde está, mire lo que suscita la reflexión de estos días y ponga por obra…

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