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Píldora de la semana: Encontrar el camino

Encontrar el camino

En medio del camino de nuestra vida me encontré por una selva oscura, porque la recta vía era perdida”. Así empieza la obra maestra de la literatura italiana, la magnífica Divina Comedia de Dante Alighieri. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado en esta situación a lo largo de nuestra vida? Ese tiempo en el que no sabes qué dirección tomar, porque se te presentan varias posibilidades y estás confundido. O quizás te encuentras perdido en las “tinieblas” de un momento de incertidumbre. O las dificultades de la vida te impiden ver con claridad el sendero y acabas en una “selva oscura”.

Por lo que se refiere a mi experiencia personal, alrededor de los 35 años, empecé a cuestionar toda mi vida y pensé que ya había llegado el tiempo de cambiar de trayectoria. Pero, al igual que Dante en la Divina Comedia, me perdí en la oscuridad. Empecé así un largo peregrinaje interior hasta que la luz del Señor iluminó mi camino y me llevó a la recta vía (Salmo 18 (17): 29) “Tú, Yahvé, eres mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas”.

 

En la Sagrada Escritura el “camino” es un tema que se repite con frecuencia (hay unas 25 palabras traducidas por “camino” en la Biblia. Se utiliza a menudo metafóricamente para describir la conducta o modo de vida ya sea de Dios o del hombre*).

En el libro de los Proverbios encontramos esta advertencia: (Proverbios 14:12) “Hay caminos que parecen rectos, y al final son caminos de muerte”. Se está refiriendo a la conducta de vida. Más adelante, Proverbios 21:2 afirma: El hombre piensa que su conducta es recta, pero el que sondea los corazones es Yahvé”.

Los seres humanos tenemos muchas limitaciones a la hora de tomar decisiones, porque nuestra perspectiva es muy parcial y condicionada por la experiencia personal y por nuestro entorno. Fácilmente nos engañamos creyendo que estamos en “la recta vía”, en la autopista del éxito. Pero puede que acabemos en la vía de la perdición y de la infelicidad.

Dios, que lee los corazones, sabe cuál es el mejor recorrido para el bien de cada uno de nosotros. El Salmo 32 (31):8 nos asegura: Voy a instruirte, a mostrarte el camino a seguir, sin quitarte los ojos de encima, seré tu consejero” y en Isaías 48:17 declara: Yo soy Yahvé, tu Dios, te instruyo en lo que es provechoso, te marco el camino que has de seguir”.

 

Si oramos con todo el corazón para que nos guíe según Su voluntad, nuestro Padre celestial nos conducirá y nos allanará el camino: (Salmo 86 (85):11) Muéstrame, Yahvé, tu camino, que recorreré con fidelidad, concentra toda mi voluntad en la adhesión a tu nombre (Isaías 26:7) La senda del justo es recta; tú allanas la senda del justo” (Salmo 18 (17):34,37) Hace mis pies como de cierva y en las alturas me sostiene en pie, al andar ensanchas mis pasos, mis tobillos no se tuercen” (Salmo 17 (16):4,5) Siguiendo tu palabra he respetado las sendas trazadas, ajustando mis pasos; por tus veredas no vacilan mis pies”.

 

Si nos encomendamos a nuestro amoroso Creador, y vivimos según sus enseñanzas, no nos extraviaremos nunca y seremos felices:(Proverbios 8:32) Así, pues, hijos, escuchadme, dichosos los que siguen mis caminos” (Salmo 119 (118): 1-3) Dichosos los que caminan rectamente, los que proceden en la ley de Yahvé. Dichosos los que guardan sus preceptos, los que lo buscan de todo corazón; los que, sin cometer iniquidad, andan por sus caminos”.

 

Jesús nos avisó de que el camino hacia la verdadera felicidad no se encuentra fácilmente en la confusión de este mundo: (Mateo 7:13,14) Entrad por la entrada estrecha, porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición; y son muchos los que entran por ella. En cambio, ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida! Y pocos son los que lo encuentran.

En las encrucijadas de la vida a menudo es costoso distinguir el bien del mal, elegir lo justo, lo bueno, lo correcto; pero en el mismo Jesús tenemos un ejemplo fiel y una guía segura: (Juan 14:5,6) Le dijo Tomás: 'Señor, no sabemos adónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?' Respondió Jesús: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.”

Si aceptamos Su invitación a seguirlo, aplicando Sus enseñanzas en nuestro camino, la luz de Su Palabra iluminará con claridad nuestros pasos de día y de noche por el sendero de la verdadera salvaciónporque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?” (Lucas 9:24,25)

 

Concluyo esta breve reflexión con la hermosa oración del Salmo 25 (24): 4,5,8-10Muéstrame tus caminos, Yahvé, enséñame tus sendas. Guíame fielmente, enséñame, pues tú eres el Dios que me salvaEn ti espero todo el día. Bueno y recto es Yahvé: muestra a los pecadores el camino, conduce rectamente a los humildes y a los pobres enseña su sendero. Amor y verdad son las sendas de Yahvé para quien guarda su alianza y sus preceptos”.

 

(*comentario extraído de internet)

 

¡HOLA A TOD@S!

 

Me llamo Sonia, vengo de Italia, tengo 46 años y estoy  empezando mi camino de vida monástica como postulante en la comunidad del monasterio benedictino S. M. de Carbajal en León.

 

Antes de que Dios me sacara de las tinieblas de una vida sin sentido (trabajo, casa, amig@s, fiestas.... y vacío) he pasado por muchas experiencias, buenas y malas, dando vueltas para arriba y para abajo, navegando a mi manera, intentando no ahogarme en el flujo continuo de la existencia.

 

Lo que no sabía, es que nuestro Padre Celeste nos ha dejado una preciosa GUÍA para vivir de manera PLENA Y FELÍZ y hacer frente a la multitud de situaciones que se nos presentan a diario, una verdadera “lámpara que ilumina todos nuestros pasos” -Salmo 119(118):105-, una fuente inextinguible de sabiduría y una ayuda en todos momentos difíciles: LA BIBLIA.

 

No penséis que la Biblia sea un libro anticuado, todo lo contrario! Dios es el Alfa y el Omega, el principio y el fin de todo, es decir, eterno, y asimismo lo es su Sagrada Palabra: ya veréis como su mensaje es siempre actual y eficaz, os garantizo, mucho más de cualquier manual de auto ayuda escrito por el hombre, pero sobre todo como va transformando vuestra vida si abrís el corazón y dejáis que el Espíritu Santo que la impregna obre en vosotros.

 

En este espacio voy a compartir semanalmente una “píldora reconstituyente” de la Biblia con su aplicación practica en la vida diaria, con la sincera esperanza que la voz de nuestro amoroso Padre, que es puro amor -1 Jn 4:16-, se convierta en la luz que ilumine vuestro sendero, así como inmerecidamente ha alumbrado el mío.

Notas importantes:

-Este espacio no pretende plantear ninguna análisis teológica o filosófica, sino ofrecer pequeñas sencillas recomendaciones basadas en las Escrituras para vivir mejor.

-La Biblia que utilizo es La Biblia de Jerusalén – Nueva edición totalmente revisada 2009.

-La numeración de los Salmos sigue el texto hebreo y, entre paréntesis, la griega (LXX) adoptada por la Liturgia.



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