· 

FELICIDAD: PLENITUD HUMANA

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

"... Dichosos los pobres..." (Mt 5, 1-11).

 

Escucho, Jesús, unas palabras

que no he sabido nunca encajar. 

Expresarte en paradojas es lo tuyo: 

morir-vivir, perder-ganar...

Pues yo, Jesús, yo quiero triunfar,

tener mejor nivel de vida

y el éxito alcanzar.

Si eres nadie, no te quieren.

Tengo que irme a por todas

cueste lo que cueste.

No cabe cuenta atrás.

 

   ¿Quieres triunfar a costa de los otros? 

   Y si no triunfas, ¿qué te pasará?

   Tu corazón se llenará de envidia y...

   ¿sabrás disfrutar de lo que tienes?

   ¿O vivirás mirando de reojo a los demás?

 

Detalla un poco eso que dices.

no lo entiendo.

 

   Si no tienes éxito y no "subes", sufrirás.

   Y agresivo estarás contra la vida y sociedad.

   Y, además,

   no descubrirás lo que vales por ti mismo;

   porque vales,

   sin necesidad de triunfar y destacar.

   Yo te ofrezco otro programa:

   en él sí encontrarás felicidad.

 

Detalla nuevamente lo que dices;

yo me pierdo, no te pillo...

 

   ¿Qué quieres ser tú en la vida?

   ¿Cuál es tu verdadero ideal?

   ¿Qué es ser hombre?

   El hombre es

   lo que él mismo de sí hace.

   ¡Despierta!

   ¿Quieres ser hombre dominado por instintos

   o cargar tu ser de humanidad?

   ¿Dominar? ¿Tenerlo todo? ¿...?

   Ahí no hay felicidad.

   Ésta es algo

   que se encuentra paso a paso.

   Y ¿cómo?, me preguntas.

   Pues poco a poco, día a día,

   si estás bien orientado,

   dirigiendo tu camino

   hacia el amor y la unidad.

   Vivir la vida misma con acierto

   es alcanzar la plenitud,

   y acariciar felicidad.

 

   

                                             (R.M.)

 




Escribir comentario

Comentarios: 0