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SAGRADA FAMILIA

 

 

María, José y el Niño llegan al Templo. Este trío pasa desapercibido para la prensa. Después de todo, hay otros muchos bebés presentándose en el Templo.  Mas dos personas notan algo especial en este Niño.

Una de ellas es un anciano que espera un Salvador. ¡Es curioso este deseo de Simeón! No desea un viaje a Hawaii o una buena cena en un restaurante francés.  Espera el consuelo de Israel. Queda perplejo porque siente en su interior que, en ese Niño, está lo que esperaba. Pero el Mesías, ¿un niño? Esto era impensable para un judío.

Sin embargo, con la agilidad y flexibilidad que da el Espíritu Santo, cambia de parecer. Y allí mismo, en el Templo, en medio de todos, entona una preciosa canción.

Resulta que, al escucharla, son María y José los sorprendidos por lo que se dice de su hijo. Y se  crea en ellos una gran confusión.

 

Y ¿para nosotros?

Hoy se nos invita a pensar cuál es nuestra lista de deseos con sinceridad. Tal vez sea en nuestra vida cotidiana donde Dios nos llama a la alegría y a cosas de mayores. Porque no se trata tanto de ser baldes llenos, sino de ser baldes derramados.

 

                             (E.A.)


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Comentarios: 5
  • #1

    Marisa Argüelles (domingo, 26 diciembre 2021 15:58)

    Precioso y con una chispa de humor que hace sonreír al leerlo. Voy a ver mi lista de deseos...
    Dios nos llama a la alegría. Lo de cosas de mayores no lo he entendido? Es una errata?
    Gracias por estos comentarios breves y que ayudan a sacar jugo al Evangelio.

  • #2

    Marisa Argüelles (domingo, 26 diciembre 2021 16:07)

    Creo que quiere decir a
    cosas mayores.

  • #3

    Casina (domingo, 26 diciembre 2021 16:15)

    Muy bueno lo de baldes derramados para que puedan seguir llenándose y seguir derramando lo que reciben…
    ¡Gracias!

  • #4

    Patricia (domingo, 26 diciembre 2021 22:38)

    Marisa, yo creo que "cosas de mayores" quiere decir metafóricamente, asuntos mayores, más elevados, como tú dices. También puede tratarse de una errata. Pero en el contexto, vemos que un niño de 12 años habla con sabiduría ante los más mayores. Parece que se genera una paradoja, con una chispa de humor que tú misma comentas , y que aparece a lo largo del texto.

  • #5

    Ernestina (lunes, 27 diciembre 2021 05:29)

    Muchas gracias por los comentarios
    EL estar llamados a cosas mayores no es una errata
    Siempre estamos llamados a cosas mayores en nuestro desarrollo humano integral. El ser humano es un ser en crecimiento, es siempre un proyecto de vida que ha de ir relizando con esfuerzo, pero sobe todo hemos de aspirar a cosas mayores en nuestra fe.
    Así lo entendió Jesús y en Jn 1, 43-51 le dice a Natanael: "Has de ver cosas mayores" verás el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre"
    Un abrazo