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JESÚS NOS (ME) HABLA

 

Ilustre Teófilo:

Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares y servidores de la palabra, también yo he resuelto escribírtelos por su orden, después de investigarlo todo diligentemente desde el principio, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.

En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.

Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

«El Espíritu del Señor está sobre mí,

porque él me ha ungido.

Me ha enviado a evangelizar a los pobres,

a proclamar a los cautivos la libertad,

y a los ciegos, la vista;

a poner en libertad a los oprimidos;

a proclamar el año de gracia del Señor».

Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él.

Y él comenzó a decirles:

«Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír» (Lc 1,1-4;4,14-21).

 

COMENTARIO

Jesús entra en la sinagoga de Nazaret. Se le indica que haga una lectura del profeta Isaías. Todos están ansioso por escuchar al hijo de María. Se ha hecho todo un hombre y hay noticias de que se está haciendo famoso. 

Jesús se enfrenta a su primera homilía. Está contento. Es lógico: está en su pueblo, en su entorno amistoso y familiar.

Puede hacer el comentario habitual, el de siempre, el tradicional. Repetir un discurso ya hecho. Pero, no. Arriesga y realiza lo inesperado, lo imprevisible: reclama para sí mismo el cumplimiento profético. Pone rostro humano al Reino de Dios.

¿Cómo caerá esta predicación en los oyentes? Mal.

Quieren despeñarle porque, si es verdad lo que dice, tienen que aceptarlo como el Mesías.

Jesús ha pasado de predicar a entrometerse en la vida de los ciudadanos. Una predicación es entrometida cuando se hace cuestionamiento de vida, cuando llega a tu casa, llama a tu puerta y te pregunta: ¿Eres buena noticia para tus hermanos? ¿O vas a ellos con tus reproches, con tus pensamientos negativos, tus discursos repetidos, tus formas violentas de hablar?

 

                         (E.A.)

 


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Comentarios: 5
  • #1

    Marisa Argüelles (domingo, 23 enero 2022)

    Qué buenas preguntas para reflexionar y... Redirigir.
    Gracias.

  • #2

    Casina (domingo, 23 enero 2022 13:52)


    Nos gusta recibir la Buena Noticia sin reproches, de un modo positivo y que nos llene de alegría como nos dice el profeta Nehemías; pero no es así como lo recibimos siempre y temo contagiarme de ese discurso negativo que nos machaca…
    ¡Que el gozo delSeñor sea nuestra fuerza!��

  • #3

    Ernestina (domingo, 23 enero 2022 15:25)

    Muchas gracias por los comentarios
    Si tenemos que velar mucho nuestros pensamiento para no ser sembradores de malas noticias
    Un abrazo grande

  • #4

    Sandra Marcela (domingo, 23 enero 2022 18:04)

    Gracias Señor,porque hoy nos dices ,que nos hablas en presente, Hoy, toma Señor mi casi nada todo es tuyo.te pertenezco

  • #5

    Ana Maria Soria (domingo, 30 enero 2022 21:36)

    Muy clara Hna y fue directo a mi corazón y a mi mente. Espero hacerla carne para transmitir. Muchas gracias