FE: DON Y TAREA

Vivir en la fe en la vida cotidiana: 'qué difícil! Se necesita estar muy despierto para que los acontecimientos no nos envuelvan  con su poderoso dramatismo. No necesitamos la fe para hacer milagros, sino para vivir lo habitual. Se trata del gran poder de la fe aunque sea muy pequeña. Una cosa mínima, como un grano de mostaza, es más fuerte que un gran árbol como es la morera que lleva unos 600 años plantado.

La fe es un don. Por eso lo piden los apóstoles. Pero Jesús les indica que es también una tarea; este don necesita crecer y lo hace en la medida que actuamos según ella. El don se refuerza si lo ejercitamos. Es decir, la fe puede cambiar algo de nuestra vida muy fuerte y resistente, de muchos años arraigado y cambiar el orden establecido como, por ejemplo, plantar un árbol en el mar y que siga viviendo.

¿Cuál es nuestra dificultad? Que el resultado de la fe es incierto. (Algo como el soldado de infantería: él está en su puesto cumpliendo su misión, pero no sabe si la batalla va bien o mal).

Se trata, por tanto, de hacer lo que tenemos que hacer, asegurar nuestra parte confiando en que al final comeremos y beberemos con el Señor.

 

                                  (E.A.)


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Comentarios: 1
  • #1

    Sandra Marcela (lunes, 03 octubre 2022 02:15)

    Amen