FIESTA EN EL NOVICIADO

¿Quién soy yo para ti? 

oigo dentro, muy dentro.

¿Qué respondemos?

Decidme.

Él es mi Norte

y Hombre verdadero, 

compañía cierta y segura;

Él es ¡mi cielo! 

Su caminar humano

hoy ilumina el nuestro. 

 

Somos esa familia

que Dios forjó desde el cielo.

Hoy estamos de FIESTA.

Hagamos breve recuento.

 

Un abad nos preside

con cariño en el trayecto. 

¿Nuestras hermanas mayores? 

nos ilustran un camino:

son humildes

y de corazón abierto.

Todas bregamos unidas:

"ORA ET LABORA" en el yermo. 

Y ¿qué decir hoy de aquellas

que, con nosotras,

inician este sendero?

Hoy celebramos su fiesta.

Y ¡cuánto gozo! es el nuestro.

El Noviciado está ¡¡¡LLENO!!!

no de novicias, tal vez;

pero sí de entusiasmo, vida y deseo

de fundir corazones:

todas unidas, mirando a Jesús, 

quien, de la vida, es el Centro. 

          

                                  (R.M.)


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