Espiritualidad monástica

Espiritualidad monástica · 30 junio 2018
En los monasterios es primordial el cuidado de los ancianos y enfermos. La Regla de San Benito está muy pendiente, en general, de los débiles para que nadie se perturbe ni disguste en la casa de Dios. Los monjes queremos actuar como Jesús. Jesús contagia salud y vida, su fuerza curadora reside en su persona. No actúa confiando en técnicas, sino en el amor de Dios, que se compadece de los que sufren. Su empeño es despertar la certeza en la cercanía de Dios luchando contra el sufrimiento.
Espiritualidad monástica · 04 junio 2018
Una de las características más importantes del carisma benedictino es la celebración de la Liturgia de las Horas. San Benito nos dice en la Regla que no antepongamos nada al Oficio Divino. Por eso, todas nuestras actividades están distribuidas a lo largo de la jornada en función de la liturgia. Nos reunimos en el coro siete veces al día para este servicio de alabanza. Dos hermanas comparten con nosotros qué significa para ellas la liturgia.

Espiritualidad monástica · 21 mayo 2018
El monje aparentemente no sirve para nada. También se podría decir de manera más positiva que el monje es "un lujo de Dios". San Benito presenta al monje como un hombre o mujer sencillos cuya única misión es buscar a Dios, llegar a una profunda unión con él en el silencio y la soledad. La esencia de la vida monástica es la intimidad con Dios que brota del amor. La misión del monje es la celebración litúrgica, la acogida de los huéspedes y ser un recordatorio de que Dios existe.
Espiritualidad monástica · 05 abril 2018
El monje o la monja es una persona que busca a Dios en soledad y en silencio. Los monjes benedictinos vivimos el Evangelio bajo una Regla y un abad (abadesa), en una comunidad.

Espiritualidad monástica · 05 febrero 2018
El silencio es uno de los valores fundamentales para los monjes y monjas benedictinos. Salvo tiempos de recreacción (un compartir comunitario), nuestra vida transcurre envuelta en silencio. No se trata de callar por callar, sino de crear un ambiente propicio para estar conectados con nuestro interior y vivir en la presencia de Dios, para entablar un íntimo diálogo con el Amado en nuestro corazón.