· 

PEREGRINO AL INTERIOR DEL CORAZÓN 23

Empezamos hoy la segunda parte del libro de sor Ernestina, monja de nuestro Monasterio, y su hermano Pedro Álvarez "Peregrino al interior del corazón". En esta parte titulada Amigos del camino, los autores nos presentarán los amigos que nos puedan ayudar en nuestro viaje interior. 


Amigos del Camino

Creo, amigo peregrino, que tú y yo sabemos no podemos realizar esta empresa en solitario. La humanidad es un gran ser vivo que avanza hacia su plenitud; por eso cada miembro es tan importante y nos tenemos que ayudar, tirando unos de otros.

 

Necesitamos unos amigos para el camino. Quizás tú ya los hayas encontrado y, probablemente, irás haciendo más. ¡Qué grande es la amistad! Ese deseo de encontrar siempre aquello que le puede venir bien al que se quiere sin buscar provecho propio.

 

A veces, rápidamente, establecemos comunión con una persona y entonces nos llenamos de alegría, penetramos en el corazón del otro y percibimos su identidad y, al mismo tiempo, su unidad con nosotros.

 

 

En la Biblia encontramos numerosos textos que elogian la amistad: “El amigo ama en toda ocasión, el hermano nace para tiempo de angustia” (Pr 17,17). “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor. A vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer” (Jn 15,14-15).

 

En la peregrinación hacia nuestro interior podemos contar con unos especiales compañeros de viaje. Ellos unas veces escuchan, otras hablan o aconsejan; o simplemente están al lado, en silencio, apoyándonos con su presencia. Lo que es más admirable es que no nos abandonan nunca y, en los momentos difíciles, son los que nos salvan de hundirnos.

 

Te vas a sorprender cuando los conozcas. Ellos no son como tus amigos. No tienen piernas para andar, ni manos para llevar el bordón o la concha del peregrino; pero te darás cuenta de que cumplen todas las funciones de los buenos amigos: cuidan y se preocupan por tu crecimiento, se sienten responsables de tu felicidad, respetan tu libertad y, por encima de todo, te aman.

 

Ellos nos ayudan a realizar el viaje al interior del ser para encontrarnos con Dios. Te los voy a ir presentando con cierto detalle por si quieres también tú ser su amigo.

 

Te hablaré de la creación, la hermana pobreza, el diario personal, y, finalmente, del amigo más íntimo: la Palabra de Dios. Sin él sería imposible casi hasta vivir. Espero que tú también me presentes algún día a tus compañeros de viaje y podamos, todos juntos, compartir nuestras experiencias.

Capítulos anteriores

¡EL PLAZO DEL CERTAMEN LITERARIO DE LOS SALMOS SE PRORROGA HASTA EL 30 DE JUNIO DE 2020! 


Escribir comentario

Comentarios: 0