Ecos de la Lectio Divina

«ID AL MUNDO ENTERO…»

Gran responsabilidad es la que tenemos: proclamar el Evangelio a toda la creación. No es una sugerencia de Jesús, es un mandato. No es una asignatura optativa; es necesario para obtener la graduación como cristiano. Todo está en creer en la promesa del poder y la capacidad que Jesús da para la misión. Porque, ciertamente, es difícil. Lo importante es que no perdamos nunca la esperanza, sino que confiemos en la promesa. Los cristianos de los primeros siglos cumplieron este mandato; ahí tenemos a los mártires, por ejemplo. Para cumplir …

¡VENID CONMIGO!

Jesús va cambiando con mucha frecuencia de domicilio: Belén, Egipto, Nazaret y ahora Cafarnaúm. Todo esto nos dice que no es un hombre cosificado, instalado en la comodidad, en lo de siempre; en lo físico, material, ni en lo espiritual. Va caminando, creando responsablemente su vida, cuestionándose constantemente su misión, su «para qué vivo», «quién soy». Jesús irrumpe en la vida de un pueblo de Galilea con un mensaje de esperanza: El reino de los cielos está cerca y ve que necesita amigos con él para que este anuncio llegue …

¡CRECER…!

¡CRECER…! Una vez más, encontramos juntos a Juan y a Jesús. ¿Cómo dice Juan que no conocía a Jesús? Eran primos, se conocían desde pequeños, habían jugado y hablado juntos muchas veces. Es que tenía que mirarlo con una mirada nueva para descubrir su verdadera identidad: era el Cordero de Dios; alguien mucho más importante que él, el que poseía el Espíritu Santo, el Hijo de Dios. Y, desde ese momento, apoyó todos sus proyectos con la alegría de verlo crecer a Él, y él disminuir. Incluso les dijo a …

¡GRACIAS!

El inicio del ministerio de Jesús está marcado por su bautismo como un acto de toma de conciencia de su filiación divina: Hijo de Dios. El bautismo de Jesús marca el inicio de un nuevo mundo. Se abre el cielo y el Padre declara que Jesús es su Hijo amado. Para él, es un comienzo de vida que supone un separarse de lo anterior: morir a lo antiguo y enfrentarse a una vida nueva para realizar su vocación mesiánica y necesita una fuerte experiencia del Espíritu Santo. Jesús, para comenzar …

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

Todas las escenas de los evangelios que nos presentan el nacimiento de Jesús nos causan la misma impresión: no se entiende nada; pero se intuye que algo importante ha sucedido. Misterio que se revela a reyes y a pastores, a judíos y a gentiles, a ricos y a pobres. Y María lo acoge tratando de comprenderlo. Los pastores han escuchado el mensaje de los ángeles y se ponen en camino sin perder tiempo. Van como una gran familia, todos juntos. Y llevan el gran mensaje de quién es ese Niño. …
adviento

DOMINGO I – ADVIENTO

SIEMPRE, LA PUERTA ABIERTA EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a …
el poder de dios

ADVIENTO – I

¡VEN! ¡Ven,  Jesús!,  decimos en adviento. Yo lo digo a menudo hace tiempo, mucho tiempo.  ¡Ven, Jesús! Sé que estás, mas no te siento. ¿Es “sentirte” lo que quiero? No es estable la emoción y el sentir es pasajero. Lo que quiero, en realidad, es dar pasos certeros que me acerquen hasta ti. Y ¿cómo?, me pregunto. ¿Sabes tú de esto?           Vete hacia tu hermano,          dale vida y tu tiempo;          tu sonrisa hoy precisa;          y, tal vez, tu mano y tu talento.           ¿Su cara no …
plaza del grano león

TOMA DE HÁBITO

CRÓNICA Cris,  oteando nuestra web,  nos decías hace un año: ¿hay un sitio entre vosotras donde yo tenga un espacio? La puerta hemos abierto y acogimos el regalo que Dios mismo nos traía. ¿Lo sabías? Dádiva de Dios reconocemos  en la hermana, día a día,  que vive a nuestro lado. Ahora, muy temprano,  hábito tendrás entre las manos: ¡Qué gozada! Y, no solo, nosotras lo decimos; tú y tu familia; todos.  ¡Cómo disfrutamos! ¡Enhorabuena!, Cristina. ¡Adelante! Y recuerda:   Cristo está siempre a tu lado.  Y, contigo, todas caminamos.       …
Arriba